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Leucemia

Dr. Hagop Kantarjian, conduce el programa de la leucemia más grande del mundo, conocido por enfoques innovadores, investigación avanzada y cuidado personalizado.

El tratamiento con éxito de la leucemia comienza con un diagnóstico exacto y preciso. Hasta un 15% de los pacientes con leucemia han sido mal diagnosticados antes de llegar a MD Anderson. Contamos con conocimientos y pericia que hemos adquirido por ser uno de los programas más activos del mundo, y nuestros patólogos especializados poseen amplia experiencia en el diagnóstico de la leucemia.

Nuestro enfoque de la leucemia se adapta especialmente al paciente; no es un enfoque genérico que pueda aplicarse a todos los pacientes. Nuestro primer paso es evaluar cuidadosamente sus factores de riesgo para determinar si el tratamiento es necesario. Si es así, recomendamos la terapia más avanzada con el menor impacto en el cuerpo.

Ya sea que usted reciba atención como un paciente internado o un paciente ambulatorio, nuestro programa integral ofrece todos los servicios necesarios para tratar la leucemia y su impacto en su cuerpo, como infecciones y problemas de sangrado. Nos esforzamos por alcanzar el mayor cuidado posible de manera ambulatoria. Como sabemos que su tiempo es valioso, le ofrecemos una clínica de “vía rápida” con laboratorio incluido para que tenga un cuidado ambulatorio oportuno y eficiente. Si se requiere de hospitalización, nuestro experto personal está especialmente capacitado para ocuparse de las complejidades que pueden surgir.

Si usted ha sido diagnosticado con leucemia, solicite una cita en línea.


Aspectos Básicos de Leucemia

La leucemia es un cáncer en el tejido donde se forma la sangre, como la médula ósea, el material esponjoso que se encuentra dentro de algunos huesos. En la médula ósea sana, las células sanguíneas se forman y maduran para luego pasar al torrente sanguíneo. Para entender qué le sucede a la sangre cuando un paciente tiene leucemia, veamos cuáles son los componentes de la sangre y la médula ósea normales.

Los glóbulos rojos (o RBC, por sus siglas en inglés) conforman la mayor parte de la sangre y transportan oxígeno y dióxido de carbono a lo largo del cuerpo. El porcentaje de glóbulos rojos en la sangre se denomina hematocrito. La parte de los glóbulos rojos que transporta oxígeno es una proteína llamada hemoglobina. Todos los tejidos del cuerpo necesitan oxígeno para funcionar adecuadamente. Cuando la médula ósea funciona normalmente, el recuento de glóbulos rojos se mantiene estable. Cuando hay muy pocos glóbulos rojos en el cuerpo, ocurre una condición llamada anemia. La leucemia, o la quimioterapia que se emplea para tratarla, puede causar anemia. Los síntomas de anemia incluyen falta de aliento, dolor de cabeza, debilidad y fatiga.

Los glóbulos blancos (o WBC, por sus siglas en inglés) incluyen varios tipos diferentes. Los glóbulos blancos cumplen una función fundamental para luchar contra la infección. Cuando hay muy pocos glóbulos blancos normales en el cuerpo, aumenta la probabilidad de contraer infecciones.Cada uno cumple su propia función en la protección del cuerpo contra los gérmenes. Los tres tipos principales son los neutrófilos, los monocitos y los linfocitos:

  • Los neutrófilos (también conocidos como granulocitos o leucocitos polimorfonucleares) destruyen la mayoría de las bacterias
  • Los monocitos destruyen gérmenes como la tuberculosis
  • Los linfocitos son responsables de destruir virus y se encargan del manejo general del sistema inmunológico. Cuando los linfocitos advierten materiales extraños, aumentan la resistencia del cuerpo a la infección

Las plaquetas son las células que ayudan a controlar el sangrado. Cuando una persona se lastima, las plaquetas se acumulan en el sitio de la lesión y forman un tapón para detener el sangrado.

La médula ósea es el tejido blando que se encuentra dentro de los huesos, donde se elaboran las células sanguíneas. Todas las células sanguíneas se originan en la médula ósea como células madre.

La médula ósea se compone de células sanguíneas en diferentes etapas de madurez. A medida que cada célula madura por completo, es liberada de la médula ósea para circular en el torrente sanguíneo. La sangre que circula fuera de la médula ósea en el corazón, las venas y las arterias se denomina sangre periférica.

Las células madre son células muy inmaduras. Cuando es necesario, las células madre reciben una señal para desarrollarse y formar glóbulos rojos, glóbulos blancos o plaquetas maduros. Esta señalización se lleva a cabo con “factores de crecimiento”.

Cuando existe leucemia, la producción normal de células sanguíneas cambia. La médula ósea comienza a producir demasiadas células anormales e inmaduras, llamadas blastos o linfoblastos, que desplazan a las demás células sanguíneas en la médula ósea, el torrente sanguíneo y el sistema linfático. Pueden trasladarse a otros lugares del cuerpo, incluidos los ganglios linfáticos y el bazo.

Tipos de Leucemia

Los tipos de leucemia se clasifican por el tipo de célula afectada y por la tasa de crecimiento de las células. La leucemia puede ser aguda o crónica.

La leucemia aguda implica un desarrollo excesivo de células sanguíneas muy inmaduras. Esta condición es potencialmente mortal, ya que no hay suficientes células sanguíneas maduras para prevenir la anemia, la infección y el sangrado. Se diagnostica leucemia aguda cuando hay un 20% o más de blastos o células inmaduras en la médula ósea.

Existen dos tipos principales de leucemia aguda:

  • La leucemia linfoblástica aguda (ALL) es la más frecuente en la infancia y la edad adulta temprana, pero también se encuentra en los adultos
  • La leucemia mieloide (o mielógena) aguda (AML) es más frecuente en los adultos

La leucemia crónica implica un desarrollo excesivo de células sanguíneas maduras. Por lo general, las personas con leucemia crónica tienen suficientes células sanguíneas maduras como para prevenir sangrados e infecciones graves. La leucemia crónica se encuentra más a menudo en personas de 40 a 70 años. 

Los principales tipos de leucemia crónica son:

  • Leucemia linfoblástica crónica (CLL)
  • Leucemia mieloide (o mielógena) crónica (CML)

El síndrome mielodisplásico (MDS) es una condición en la cual la médula ósea no produce suficientes células sanguíneas normales.  Algunos casos de MDS pueden, con el tiempo, evolucionar a leucemia aguda.

La enfermedad mieloproliferativa (MPD), también conocida como neoplasia mieloproliferativa (MPN), es una condición en la cual la médula ósea produce demasiadas células sanguíneas. A veces, la enfermedad evoluciona lentamente y requiere poco tratamiento; en otras ocasiones, se convierte en leucemia mieloide aguda (AML).

Para determinar los tipos de leucemia específicos, el médico examinará las características de la superficie celular de la médula ósea y el aspecto de las células de la médula ósea al microscopio, y también analizará el número y el aspecto de los cromosomas.

Si usted ha sido diagnosticado con leucemia, solicite una cita en línea.

Síntomas de Leucemia

Muchas veces, la leucemia no tiene síntomas en las etapas incipientes. Cuando sí tiene signos, estos varían de persona a persona y de acuerdo con el tipo de leucemia. Si usted tiene síntomas, estos pueden incluir:

  • Fiebre inexplicable
  • Fatiga o sensación de debilidad persistentes
  • Pérdida de peso involuntaria, pérdida del apetito
  • Tendencia a los hematomas o al sangrado, sangrado nasal inexplicable
  • Falta de aliento
  • Petequias (pequeños puntos rojos debajo de la piel causados por sangrado)
  • Inflamación de los ganglios
  • Anemia (bajo recuento de glóbulos rojos)
  • Sudoración nocturna
  • Dolor de huesos o de articulaciones
  • Infecciones recurrentes

Los síntomas de la leucemia linfoblástica aguda también pueden incluir bultos indoloros debajo de la piel en la ingle, la axila o el cuello, o dolor debajo de las costillas.

Estos síntomas no siempre indican que una persona tiene leucemia. Sin embargo, es importante que hable de cualquiera de estos síntomas con su médico, ya que ellos también pueden indicar otros problemas de salud.

Si a usted se le ha diagnosticado leucemia, estamos aquí para ayudarle. Solicite una cita en línea.

Detección

El diagnóstico exacto y preciso de la leucemia es esencial para el tratamiento eficaz. Hasta un 5% a un 15% de los pacientes con leucemia han sido mal diagnosticados antes de llegar a MD Anderson.

Contamos con conocimientos y pericia que hemos adquirido por ser uno de los programas más activos del mundo. Nuestros hematopatólogos (médicos especialistas en leucemia) se encuentran entre los expertos con más experiencia y aptitudes del mundo.

El diagnóstico de leucemia se basa en los resultados de análisis de sangre y exámenes de médula ósea, que incluyen la aspiración y la biopsia de médula ósea.

Obtenga una Segunda Opinión en MD Anderson

Los expertos de MD Anderson están altamente especializados en el diagnóstico y la estadificación de todos los tipos de leucemia. Aceptamos con agrado la oportunidad de proporcionar una segunda opinión con respecto a la leucemia.

Si desea obtener una segunda opinión en MD Anderson, solicite una cita en línea.

Nuestros Tratamientos Para la Leucemia

Si se le diagnostica leucemia, su médico le explicará las mejores opciones para tratarla. Esto depende de varios factores, incluido el tipo de leucemia, su edad y su salud general.

Su tratamiento para la leucemia se adaptará a sus necesidades particulares. Para tratar el cáncer o aliviar sus síntomas, pueden recomendarse uno o más de los tratamientos descritos a continuación.

Quimioterapia

Su tratamiento puede consistir en más de un fármaco quimioterapéutico o terapia biológica. El objetivo a corto plazo es una remisión completa, lo que significa que la médula ósea tenga menos del 5% de blastos, que el recuento absoluto de neutrófilos sea superior a 1,000 y que el recuento de plaquetas sea superior a 100,000. El objetivo a largo plazo es lograr un estado extendido libre de enfermedad y la cura.

El curso o ciclo es el período comprendido desde el inicio de la quimioterapia hasta que los recuentos de células sanguíneas y de la médula ósea vuelven a niveles normales, o usted puede recibir tratamiento adicional. En algunos casos, las células leucémicas se destruyen solo en la sangre y no en la médula ósea durante el primer ciclo de quimioterapia. En estos casos, puede ser necesario llevar a cabo un segundo ciclo. Si la leucemia no responde a uno o dos ciclos de tratamiento, o si se produce una recaída, puede utilizarse otro programa de medicamentos para tratar de lograr la remisión.

Un plan de tratamiento específico se denomina protocolo. Cada protocolo se denomina generalmente con letras, y cada letra hace referencia a un fármaco particular. Un protocolo puede ser considerado una terapia convencional o experimental. Su médico hablará con usted sobre las ventajas y desventajas de un tipo de terapia particular.

Radioterapia

La radioterapia se utiliza en combinación con la quimioterapia para algunos tipos de leucemia. En los pacientes con leucemia, la radioterapia puede ser dirigida a:

  • Un área específica del cuerpo donde hay una acumulación de células leucémicas, como el bazo o los testículos
  • El cuerpo entero. Esta terapia se llama “irradiación total del cuerpo” y, por lo general, se administra antes de un trasplante de células madre

Terapia Biológica

Las terapias biológicas ayudan al sistema inmunológico a combatir el cáncer, las infecciones y otras enfermedades. Incluyen factores de crecimiento, interleucinas y anticuerpos monoclonales. Las terapias biológicas pueden administrarse solas o con quimioterapia.

Terapias Dirigidas

MD Anderson lidera el tratamiento futuro de la leucemia mediante el desarrollo de innovadoras terapias dirigidas. Estos agentes están especialmente concebidos para tratar el perfil genético/molecular específico de cada cáncer para ayudar a su cuerpo a combatir la enfermedad. Muchos de los médicos que tratan la leucemia en MD Anderson son investigadores dedicados que han sido pioneros en esta especialidad y continúan llevando a cabo activamente ensayos clínicos nacionales e internacionales con nuevos agentes dirigidos.

Cirugía

Ocasionalmente es necesario realizar una esplenectomía, la extirpación quirúrgica del bazo. El bazo se encuentra en el lado izquierdo del abdomen, y actúa como un sistema de filtración para las células sanguíneas. En la leucemia crónica, el bazo tiende a acumular las células leucémicas, las plaquetas transfundidas y los glóbulos rojos. Con frecuencia, el bazo se agranda al almacenar estas células y esta circunstancia dificulta la quimioterapia para reducir las células enfermas. Si el bazo no se extrae, a veces se agranda tanto que causa dificultad para respirar y comprime otros órganos.

Trasplante de Células Madre

El trasplante de células madre (SCT), que solía llamarse trasplante de médula ósea, destruye las células leucémicas de la médula ósea utilizando altas dosis de quimioterapia y, en algunos casos, radioterapia. Debido a que la quimioterapia de altas dosis daña severamente la capacidad de la médula ósea para producir células, se administran células madre sanas por vía intravenosa para estimular el nuevo crecimiento de la médula ósea.

Al igual que otros tratamientos para la leucemia, el trasplante de células madre es sumamente individualizado. Su cuidado se planificará específicamente para usted, teniendo en cuenta factores tales como el tipo de leucemia, la respuesta anterior a la quimioterapia, la disponibilidad de células madre de reemplazo, su edad y el estado de la leucemia.

Si a usted se le ha diagnosticado leucemia, estamos aquí para ayudarle. Solicite una cita en línea.

Nuestros Ensayos Clínicos para la Leucemia

Por ser uno de los principales centros oncológicos del mundo, MD Anderson ofrece una amplia variedad de ensayos clínicos que pueden ayudar a aumentar su probabilidad de un tratamiento con éxito.

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